Cuando tienes ira, frustración y preocupación, esto afecta a tu hígado:
En la medicina tradicional China (MTC), se dice que nuestras emociones tienen un efecto directo sobre los órganos del cuerpo. El hígado está asociado principalmente con la ira, frustración y preocupación excesiva. Aunque esto no reemplaza la medicina occidental, muchos estudios muestran que el estrés crónico y las preocupaciones prolongadas sí pueden afectar la salud hepática. Aquí te explico cómo:
1. Estrés y función del hígado
El hígado procesa toxinas y regula muchas funciones metabólicas.
Cuando estamos preocupados, ansiosos o frustrados, el cuerpo produce hormonas del estrés como el cortisol.
El exceso de cortisol puede afectar la detoxificación del hígado, la digestión y la producción de bilis, generando malestares digestivos o sensación de “pesadez”.
2. Emociones bloqueadas y energía del hígado
Según la MTC, el hígado regula el flujo de energía (Qi) en el cuerpo.
La ira, frustración o preocupación constante puede “bloquear” esta energía.
Esto puede manifestarse como:
Tensión muscular, especialmente en el cuello y hombros
Dolor de cabeza
Irritabilidad o cambios de humor
Digestión lenta o estreñimiento
3. Consecuencias físicas
Estrés prolongado puede contribuir a inflamación hepática o daño celular en casos de enfermedades preexistentes.
Puede agravar problemas como hígado graso, colesterol elevado o mala digestión de grasas.
4. Cómo ayudar al hígado emocionalmente
Respiración profunda y meditación: Reduce cortisol y mejora la función hepática.
Ejercicio moderado: Ayuda a liberar tensiones y “mueve” la energía bloqueada.
Alimentos amigables con el hígado: Vegetales verdes, limón, remolacha, cúrcuma.
Terapias naturales: Flores de Bach (como Holly u Olive para cansancio mental), aromaterapia con lavanda o menta.
Expresar emociones: Hablar, escribir o actividades creativas para liberar la ira y preocupaciones.
Si quieres, puedo explicarte una rutina diaria de 5 minutos para “liberar la tensión del hígado” usando respiración y estiramientos suaves que ayuda mucho a equilibrar cuerpo y mente.
Rutina de 5 minutos, la puedes hacer en la mañana o en la noche
1. Preparación (30 segundos)
Ponte de pie o sentado con la espalda recta.
Relaja hombros y mandíbula.
Cierra los ojos si te sientes cómodo.
Respira profundo por la nariz y suelta el aire por la boca.
2. Respiración consciente para el hígado (2 minutos)
Coloca tu mano derecha sobre tu hígado (lado derecho, debajo de las costillas).
Inhala contando 4 segundos, siente cómo tu abdomen y costado se expanden.
Mantén 1 segundo y exhala contando 6 segundos, visualizando que la tensión y la preocupación salen de tu cuerpo.
Haz esto de forma lenta y suave, concentrándote en la sensación de alivio.
3. Estiramiento lateral (1 minuto)
De pie, pies separados al ancho de hombros.
Levanta el brazo derecho por encima de la cabeza y lleva tu torso hacia la izquierda suavemente.
Mantén 10-15 segundos, respirando profundo.
Para ayudar a desintoxicar y apoyar la función del hígado, existen varios suplementos y alimentos que pueden ser útiles, aunque siempre es importante considerar tu salud general y consultar a un médico antes de iniciar cualquiera, sobre todo si tomas medicación o tienes enfermedades hepáticas. Aquí te dejo algunos de los más respaldados:
- Cardo mariano (Silimarina)
Efecto: Protege las células del hígado, favorece la regeneración hepática y ayuda a eliminar toxinas.
Presentación: Cápsulas, extracto estandarizado o té.
Dosis típica: 140–420 mg de silimarina al día, dividida en 2–3 tomas.
2. Cúrcuma (Curcumina)
Efecto: Antiinflamatoria y antioxidante; apoya la desintoxicación del hígado.
Mejor absorción: Tomada con pimienta negra o en forma de extracto.
3. N-acetilcisteína (NAC)
Efecto: Incrementa la producción de glutatión, el principal antioxidante del hígado.Uso: En personas con estrés oxidativo o daño hepático leve, bajo supervisión médica.
4. Alfa-lipoico
Efecto: Antioxidante que ayuda a desintoxicar metales y toxinas en el hígado.5. Diente de león y alcachofa
Efecto: Apoyan la producción de bilis y ayudan a eliminar toxinas.
Presentación: Infusión, cápsulas o extractos líquidos.
Guía de 7 días para desintoxicar el hígado
Suplementos diarios recomendados
Cardo mariano (silimarina): 140–210 mg 2 veces al día.
Cúrcuma (curcumina): 500 mg con pimienta negra al día, con comida.
Diente de león: 1–2 tazas de té al día o cápsula según indicación.
N-acetilcisteína (opcional, solo si hay estrés oxidativo): 600 mg 1 vez al día.
Día 1–7: alimentación
Desayuno:
Avena con semillas de chía o linaza, frutos rojos, un toque de cúrcuma.
Infusión de diente de león o té verde.
Media mañana:
Fruta fresca: manzana, pera o cítricos.
Comida:
Proteína ligera: pescado, pollo o legumbres.
Verduras crucíferas: brócoli, col, coliflor, kale.
Aceite de oliva virgen extra.
Merienda:
Nueces, almendras o un batido verde (espinaca + pepino + apio + limón).
Cena:
Verduras al vapor o ensalada con aguacate.
Pescado o proteína ligera.
Infusión de alcachofa o diente de león.
Conclusión
Evita alcohol y alimentos ultra procesados durante tu “détox”.
Mantén una dieta rica en vegetales crucíferos (brócoli, col, coliflor) que ayudan a las enzimas hepáticas.
Hidrátate bien para facilitar la eliminación de toxinas. Tu peso entre 7 y son los vasos de agua que tienes que tomar.
Ejercicio moderado regular mejora la circulación y el metabolismo hepático.
Si quieres una atención personalizada, contáctame




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